jueves, 13 de marzo de 2014

RAFEA Y EL SOL

Por Xema AB

He aquí la información sobre una película en la categoría de ‘cine-documental’ que creo que es interesante para ver.
Habla de la historia de Rafea, una mujer que –tal como dice el artículo más abajo- muestra su “viaje hacia la independencia económica. Toda la libertad necesaria para ser una misma se refleja en esta película en un gesto: encender la luz con un interruptor”, ¿y qué vía muestra para ello? Su formación.
En la película se rescata el derecho y el interés en los curso de formación para mujeres “porque ellas se quedan en los pueblos y transmiten sus conocimientos. Ellas son el corazón de la tribu”.
“Es el triunfo de la educación, la satisfacción de ver el fruto de tu trabajo y el orgullo de ser un ejemplo para los demás”.
¡Hay que ver esta película!


13/03/2014
Rafea y el sol

 


La lucha de las mujeres por la igualdad ha sido larga y difícil, y sigue siéndolo, aunque tengamos la falsa impresión de que es un tema superado. Nosotras sabemos que a pesar de los avances en todos los ámbitos, los cambios siguen siendo la mayoría de las veces superficiales, manteniéndose intacta la estructura de injusticia en términos de igualdad real. Pero tendremos que convenir, que en algunos países, esta lucha es mucho más compleja que en otros. Y esta mujer, Rafea, tiene que superar obstáculos que nos parecen de otro siglo pero que siguen hoy vigentes en numerosas culturas.
La superioridad del hombre es un hecho que perpetúan a su vez muchas mujeres. Aunque parezca un tema manido o creamos que ya sabemos qué pasa en estos países, “Rafea y el sol” tiene la capacidad de contar la historia de una lucha sin que nos compadezcamos de esta mujer, que aunque tiene que quemar su armario de conglomerado para calentar su jaima, nunca se nos presenta como una víctima. Al contrario, Rafea tiene la fuerza y el empuje de las valientes, de las que rompen el molde.
Una mujer decidida, que se convierte en punta de lanza en su pequeña comunidad en el desierto de Jordania, un poblado beduíno cercano a la frontera con Irak. Allí recibe la oferta del Barefoot College, una oportunidad para viajar a la India y aprender la tecnología suficiente para convertirse en ingeniera solar. Durante seis meses, ochenta mujeres, la mayoría analfabetas, serán capaces de aprender a instalar una placa de energía solar y de transmitir esos conocimientos a otras personas.
)

Como se puede ver en este tráiler, el marido de Rafea es un hombre que si fuera un personaje de ficción sería completamente inverosímil, por lo maniqueo de su discurso, su machismo recalcitrante y su falta de consideración y respeto hacia su mujer. Los problemas y la injusticia que genera dentro de una pareja una sociedad machista que protege y justifica el abuso del hombre son profundos y muy dolorosos. En un momento de esta película Rafea confiesa que su marido “me quita la fuerza”. Imperdonable. Si además es tu compañero y el padre de tus cuatro hijos, pura violencia.
Este viaje de Rafea hacia la independencia económica, comienza con la independencia interior, la más difícil. Rafea cree en ella misma, en su capacidad de aprender, es una persona dinámica que sabe que a través de la formación puede cambiar su futuro y el de su pueblo. Y aunque está sometida a muchas presiones familiares y culturales, es capaz de luchar por su propósito. Algo tan básico como acceder a la educación puede suponer para muchas de estas mujeres un salto sin retorno hacia un futuro mejor, pero también puede suponer una dura expulsión del entorno social, aunque éste te mantenga aprisionada y sin salida. Afortunadamente, junto a estos hombres y mujeres machistas viven otras personas, más abiertas y con predisposición a cambiar. ¿Por qué ofrecen estos cursos de formación a las mujeres?, porque ellas se quedan en los pueblos y transmiten sus conocimientos. Ellas son el corazón de la tribu.

Toda la libertad necesaria para ser una misma se refleja en esta película en un gesto: encender la luz con un interruptor. Es el triunfo de la educación, la satisfacción de ver el fruto de tu trabajo y el orgullo de ser un ejemplo para los demás.
Ficha Técnica
DIrección: Jehane Noujaim, Mona Eldaief
Fotografía: Mona Eldaief
Producción: Mette Heide, Alexandra Johnes, Karim Amer
Producción Ejecutiva: Don Edkins, Nick Fraser, Mette Hoffman Meyer, Badr Jafar, Mike Lerner, Regina Kulik Scully, Lekha Singh
Edición: Jenny Golden, Jean Tsien, Esteban Uyarra
Música: Jonas Colstrup
Sonido: Peter Albrechtsen

PREMIOS Y FESTIVALES
Premio del público, DOC NYC, EE.UU, 2012
Premio especial del jurado, DOC NYC, EE.UU, 2012
Premio justicia global Oxfam, IDFA, Países Bajos, 2012
Mejor película, WIFF, Canadá, 2012
Sección oficial, Sheffield Doc/Fest, Reino Unido, 2013. 


martes, 11 de marzo de 2014

SUZANNE HEINTZ Y SU CRITICISMO FOTOGRÁFICO

Por Inspiración Femenina


Hoy nos hemos encontrado con un artículo que nos ha llamado la atención.

Suzanne Heintz es una artista que tras tener que contestar mil veces a la típica pregunta de “¿no te vas a casar?, ¿no va siendo hora de crear una familia? Decidió emprender un nuevo proyecto: Crear una familia. Para ello se compró dos maniquís y viajó por el mundo retratando a su “familia feliz” durante 14 años.

Aquí os dejamos el artículo y un vídeo.

Creemos que este artículo retrata y refleja de una manera muy obvia, que al fin y al cabo, la imagen que se nos vende de la familia feliz no es más que una pose. Una imagen que damos por hecha y a la que no le ponemos interrogantes, y sin darnos cuenta nos encontramos avanzando hacia eso.
Si no otra cosa, Suzanne Heintz por lo menos consigue demostrar justo esto. Las apariencias engañan y no todo lo que brilla es oro.
                                                                                         



martes, 4 de marzo de 2014

JEHANE NOUAJIM: THE SQUARE



Por Inspiración Femenina
Desde hacia un tiempo teníamos una fugaz esperanza en nuestra mente. El último trabajo de la documentalista Jeahne Noujaim, habia sido nominado al mejor documental por The Square. Sin embargo, hace apenas tres días esa esperanza se tornó insatisfecha cuando no fue elegida.
Queremos escribir sobre ella y sobre su documental, porque creemos que ha hecho un trabajo, no solamente muy válido artísticamente, sino cargado de gran valor.
Esta mujer, hija de padre egipcio y madre norteamericana creció a dos manzanas de la plaza de Tahrir, símbolo icónco de la revolución egipcia durante la primavera árabe. En 2011, cuando en esta plaza se produjo lo que en su momento fue una esperanza de revolución, esta mujer tuvo el valor de introducirse con su cámara, y seguir a varios de los revolucionarios, de diferentes visiones y pensamientos. La resultante es un testimonio insólito y uníco de lo que allí paso, desde el punto de vista de una mujer.
Antes de comenzar este trabajo, ella había realizado otro llamado: Egypt: We are watching you” en el que seguía la actividad de tres mujeres activistas. Cuando se decidio a filmar lo que ocurri en Tahrir, llego al aeropuerto del Cairo, donde todo su equipo de filmación le fue requisado, excepto su cámara canon. Con ella realizó todo el documental. Tras el arresto de ocho horas en el aeropuerto, fue liberada y fue directamente a la plaza de Tahrir, donde fue conociendo a los que serían los personajes principales de su documental.
Una vez allí, se vio envuelta en todo el  movimiento revolucionario, y sintió una inmensa necesidad de poder compartir todo ello con el mundo.
Nouajim es una mujer que cree firmemente en la posibilidad de cambio a través de los medios de comunicación, y esa creencia la llevo a ganar un premio de TED por su aportación al Pangea Day, y actualmente a haber sido nominada a los Oscars.
Hemos podido ver el tráiler de este documental: The Square, y estamos deseando verlo completo. Pero ya solo viendo el tráiler creemos que debe ser muy interesante ver cómo esta mujer pudo retratar aquellos momentos. Os recomendamos a todos echarle un vistazo.



Aqui os dejamos el  artículo que encontramos sobre ella:

An Inside View of the Egyptian Revolution
By Emily Wilson | February 6, 2014


On January 25, 2011, Jehane Noujaim, the director of The Square, Academy Award nominee for Best Documentary Feature (available on Netflix), had a big decision to make. Should she go to Tahrir Square to join protestors against Hosni Mubarek’s 30-year regime, where she knew she would meet three Egyptian women activists she had followed making the film, Egypt: We Are Watching You? Or should she go to the World Economic Forum in Davos, where a lot of the country’s leadership would be? Noujaim chose the latter.
“I thought it would be interesting if the country exploded, and I was with them—it was a perspective not many people would be getting,” she said. “So I went to Davos, but, of course, none of the leadership showed up. Then I had to get back as quickly as I could.”
At the airport in Cairo, all of Noujaim’s equipment was taken—except her Canon DLR, which the people who searched her took to be a still camera. Twenty minutes after leaving the airport, Noujaim was arrested because military intelligence had searched the car and found copies of Egypt: We Are Watching You.
“Not a great title for them to find when the country is exploding,” she said. “I was taken in for about eight hours of questioning.”
Noujaim had no idea who the men in plain clothes questioning her were and didn’t plan to tell them anything, but she finally decided she didn’t want fear to dictate her actions—something like what happened with all the people who went down to the Square, she thinks.
“I said, ‘Look, I don’t know who you are, I don’t know where I am, I don’t know how long this will go on for, but you have me completely scared,’” she recalled. “‘I have made a political film about three women in Egypt who I consider heroines, and I think it’s a nationalistic movie.’”
When the interrogators let Noujaim go, she went directly to Tahrir Square. The daughter of an Egyptian father and an American mother, she grew up ten minutes from the site of the huge protests that kicked off Arab Spring.
“I found men, women, all different classes, all kind of planning the future of the country. There was this incredible energy,” she said. “When I experience something like that, I just want to share it with the world. In order to make a film to share with the world, you need characters, and in the next two weeks, I met all the characters and the crew.”
Setting up a tent in Tahrir, she found the people she follows in the documentary to tell the story of Mubarek stepping down in 2011, and then Mohammed Morsi being deposed in 2013: Magdy Ashour, a Muslim Brotherhood member and father undergoing a crisis of faith; Ahmed Hassan, a young working-class man who draws people to him; and Khalid Abdalla, a British-Egyptian actor (The Kite Runner, United 93) who left London to join the revolution.
Noujaim initially followed a few others. One of them, Dina, a student, disappeared and didn’t answer her cell phone. Noujaim and the crew worried she had been arrested, but they found out later her parents had stopped allowing her to go to Tahrir.
“After the March clearing, it was quite brutal,” Noujaim said. “Women were being arrested and virginity tests were being performed on them, and parents were legitimately concerned about their daughters.”
They had an office nearby—along with a friend’s apartment they could go to, Noujaim says, but there were still plenty of scary moments.
“If you had told me five years ago I would be running through tear gas and bullets and away from police and Army, I would have said, ‘No way,’” Noujaim said. “But there’s something that happens when you see people willing to put everything on the line. It gave me a reserve of power and strength. You somehow feel like there’s nothing more important than what you’re doing at that time, and you can’t let fear stand in the way.”
Along with Egypt: We Are Watching You, Noujaim’s other films include Control Room, about the television network Al Jazeera, and Rafea: Solar Mama, about a Jordanian woman training as a solar engineer in India. Noujaim is a huge believer in the power of film and images; when she won a $100,000 TED prize for one world-changing wish, used it for Pangea Day—for people around the globe sharing stories and experiences on film. Because of this belief that storytelling creates change, Noujaim and her crew trained others to make media.

jueves, 30 de enero de 2014

LAS VIAS DE LO SAGRADO/ LE VIE DEL SACRO

Por Clara Restrepo



En tiempos de Consenso, una mirada a la belleza de nuestra humanidad, a través de imágenes porque "una imagen vale más que mil palabras". Un instante de contemplación a través de la humanidad sagrada que habita este hermoso planeta azul.

Una bellísima muestra fotográfica retrospectiva del fotógrafo japonés Kazuyoshi Nomachi, por primera vez en occidente, nos muestra una colección de sus fotografías. Más de 200 fotos que reconstruyen la experiencia del viaje del artista a través de la sacralidad en tierras lejanas en las que la espiritualidad es un acto cotidiano, que le dan a la dureza de la vida un sentido más llevadero.

La muestra estará abierta en Roma desde el 14 de diciembre de 2013 hasta el 4 de mayo de 2014.

Les dejamos el link para acceder a la información de la muestra:

Y el link para ver algunas de las fotografías:



Nel tempo del Consenso, uno sguardo alla bellezza della nostra umanitá, attraverso delle immagine, perche “un´ immagine vale di `più che cento parole”. Un´istante di contempiazione attraverso la umanitá sacra che abita questo bellissimo pianeta azzurro.

Una bellissima mostra fotográfica del fotógrafo giapponese Kazuyoshi Nomachi per prima volta in occidente, ci mostra una collezione delle sue fotografie. Piú di 200 foto che reconstruiscono la esperienza del viaggio dell´artista attraverso la sacralitá in terre lontane dove la spiritualitá è un atto quotidiano, che gli da alla dureza della vita un senso piú leggero.

La mostra sará a Roma dal 14 dicembre 2013 fino al 4 maggio 2014.
Per vedere l´informazione della mostra cliccare su questo link:

Per vedere alcune foto cliccare su:

lunes, 13 de enero de 2014

MIRAR EL MUNDO CON LAS LENTES DE LA BONDAD


Por Inspiracion Femenina
Tanya Habjouqa
Qué difícil es abrir un periódico y leer noticias sobre las posibilidades virtuosas que un gobierno puede desarrollar, o sobre aquellos proyectos saludables que se están realizando en los países más necesitados. Es prácticamente imposible encontrar datos sobre las personas que han despertado felices, o sobre aquellos que aun siguen creyendo en que hay posibilidades de mejorar.
Los medios de comunicación nos bombardean con imágenes de violencia y con titulares de desolación. Y en un mundo condenado a la crueldad, parece quedar cada vez menos espacio para los pequeños brotes de bondad que surgen aquí o allá.
Sin duda, la violencia vende, y se ha convertido en la mejor carta de presentación de los medios. Eso es algo que todos los periodistas conocen perfectamente. Precisamente, hace poco veíamos una entrevista realizada a Jose María Calleja, periodista que ha publicado recientemente el libro “La Violencia como Noticia”, en el que muestra claramente cómo la violencia se ha convertido en un espectáculo adictivo y en el elevador de la audiencia televisiva. A través de ella, los periodistas no se limitan a contar la realidad, sino a crearla.
Del mismo modo que los medios, el arte también se ha contaminado de la violencia mediática de un mundo convulso, y lo que en su tiempo fue la búsqueda de la belleza, hoy se convierte –en muchas ocasiones- en la expresión de la desesperación humana.
Siempre ha sido más fácil ver el error que la virtud, la falta que la bonanza; siempre ha sido más inmediato ver la botella medio vacía que medio llena, y eso también ocurre en el campo del desarrollo femenino. Qué fácil es contemplar la violencia, la brutalidad, lo que aun falta, lo que aún nos queda, lo que aún no nos permiten a la mujeres, y qué difícil es fijarse en los proyectos que funcionan bien, en los grupos de mujeres que se organizan, que hacen cosas, que creen y que, sobre todo, tienen esperanza.
Ver el mundo con las lentes de la bondad implica creer en que aún es posible; implica un quantum de esperanza absolutamente necesario para sanar.
Ver el mundo con las lentes de la bondad es atreverse a apostar por lo pequeño que funciona, y quitarle crédito a lo grande que destroza.
Ver el mundo con las lentes de la bondad es tener una actitud regeneradora ante la vida. Porque, así como la violencia, de terror se alimenta; la bondad, compasión genera.
Y esa creemos que es la actitud de la fotógrafa jordana Tanya Habjouqa, de quien os presentamos una reseña que hemos encontrado en el blog de fotografía del New York Times. Esta fotógrafa se ha decidido a mirar el mundo con las lentes de la bondad, y ha desarrollado un proyecto fotográfico llamado OCCUPIED PLEASURES, en el que fotografía al pueblo palestino, pero no a través de sus sufrimientos ni a través de sus desgracias, sino precisamente a través sus placeres: una cara que no conocemos de ese pueblo.
En sus fotografías se puede contemplar el entorno de dificultad en el que viven, pero dentro de ese entorno se puede apreciar actitudes y actividades placenteras que también forman parte de su día a día. Porque no se trata de pintar el mundo de color de rosa, como en las grandes dictaduras, sino de ser capaces de ver, dentro de la realidad que se vive, las pinceladas de virtud y de bondad que existen.
Aquí os dejamos una traducción del blog del New York Times, y el link y un video para que accedáis a ver algunas de sus imágenes.
¡Que las disfrutéis!


Palestinian Pleasures (Placeres palestinos)
New York Times, 7 Enero 2014
Desde mitad de los años 80, la narrativa visual de los Palestinos en Cisjordania y en Gaza ha sido previsible: fotografías  de adolescentes lanzando piedras enfrentando a los soldados israelíes, campos de refugiados, madres velando a sus hijos asesinados en los conflictos, y largas filas en el paso de las fronteras. Las variaciones particularmente más dramáticas  de estas imagines han constituido las primeras paginas y han sido las ganadoras de premios.
Tanya Habjouqa, una fotógrafa nacida en Jordania, busca estrategias mas sutiles e ingeniosas para explorar la actual experiencia palestina.
“Realmente siento que necesito encontrar otra forma de contar una historia, no solamente que tenga un sentido para mi, sino que tenga sentido el cómo se lo voy a contar a mis hijos también, porque este va a ser su hogar también” –decía Habjouqa, que vive en Jerusalén este con su marido, un abogado palestino con nacionalidad israelí, y sus dos hijos.
Ella se ha centrado en el placer, en vez de en el sufrimiento. Se ha centrado en el humor también, el cual ella misma dice que los palestinos utilizan para afrontar las absurdidades del día a día en Cisjordania controlado por Israel y en el Gaza controlado por Hamas.
Me sorprende el pueblo palestino, no solo por sobrevivir, sino por disfrutar sus vidas ante las dificultades de su vida cotidiana y de su situación política” –decía Habjouqa, quien ha sido criada mayoritariamente en Texas.
Los chicos de Tanya Habjouqa salpican en una piscina hinchable debajo de un olivo en Cisjordania. A pesar de que el subministro de agua es abundante sin interrupciones para los colonos israelíes en Cisjordania, muchas comunidades palestinas allí sufren de escasez crónica de agua .
No todas las personas que ella quiere fotografiar entienden el enfoque que ella quiere dar a su imágenes. Algunos eran incluso insistentes acerca de cómo debían de ser mostrados. “Ocasionalmente, algunas personas se ofenden cuando les digo qué es lo que estoy haciendo” comenta ella “ellos suelen decir: ‘Estamos sufriendo, ¿y tú quieres hablar sobre lo buenas que son las cosas…?’ Siempre tuve que explicar el proyecto. Especialmente en Gaza, donde se vive una situación de estrés y paranoia.
Pero  después de describirles el proyecto y preguntar a la gente cómo manejan la situación para encontrar un escape, la mayoría estaban dispuestos a ser fotografiados. Y los placeres abundan, a pesar de que son, algunas veces, agridulces.
En Ramala, en Cisjordania, esta fotógrafa a fotografiado a jóvenes privilegiados económicamente, vistiendo minifaldas, conduciendo buenos coches, y socializando en bares. Fotografió también chicas practicando yoga y mujeres conduciendo coches, así como hombres esculturitas.
Tanya Habjouqa

Mientras conduce sin rumbo fijo a través de Cisjordania, pasó por varias piscinas naturales impresionantemente bellas, manejadas por las autoridades israelíes de parques naturales. Algunos, dice, están dominados por los colonos israelíes, mientras que en otros judíos y palestinos nadan unos junto a otros en una relativa armonía.
Habjouqa ha trabajado en las series “Mujeres en Gaza” en 2009, explorando, según ella dice, el verdadero rol de las mujeres durante la época de Hamas. En aquel momento ella no sentía que Hamas era la fuerza mas dominante en el día a día, pero cuando ella regresó en 2013, se encontró que Hamas estaba ejerciendo un mayor control sobre el comportamiento publico.
“Quede impresionada de que personas que habían sido políticamente afines a Hamas, ahora se sentían oprimidas” dice. “Gente a lo largo de la frontera, no solo mujeres, sino hombres y jóvenes.”
Muchos habitantes de gaza pasan tiempo en las playas que en los primeros años del proceso de paz fueron consideradas potenciales atracciones turísticas. Hoy, estas playas son patrulladas por la policía de Hamas, tratando de mantener a las parejas alejadas de allí y a las mujeres vestidas modestamente. Sin embargo, Hamas ha construido muchos parques de entretenimiento.
Debido a las restricciones israelíes, muy pocos palestinos pueden viajar entre Gaza y Cisjordania. Muchos jóvenes de gaza sueñan con probar una pizca del sabor de la vida cosmopolita de Ramala. Los cisjordanos quieren sabr lso detalles de la vida en Gaza. Desde que Israel se retiro de Gaza en 2005, pocos signos de su presencia permanecen, pero los efectos de bloqueo económico son evidentes, decía Habjouqa.
“Es como una doble ocupación existencialmente: en el interior y en el exterior”, decía.  “las restricciones de movimiento y económicas israelíes por un lado, y las restricciones internas de Hamas.”
Habjouqa es miembro fundadora de Rawiya –un colectivo de mujeres fotógrafas. Su proyecto de “Placeres palestinos” fue en parte financiado por la Magnum Foundation Emergency Fund.
Oros destinos populares para los habitantes de Gaza son los zoos de la ciudad. Habjouqa ha fotografiado en muchos de ellos, y dice que, a pesar de haber perdido a mucho animales durante las ofensivas israelíes, estos zoos han encontrado las maneras de salir adelante. “Los cuidadores del zoo de gaza son famosos por su creatividad cuando se encuentran con opciones muy limitadas, así como por pintar burros como cebras, hacer contrabando de animales a través de lo túneles, o incluso rellenarlos cuando estos se mueren, ya que los animales son difíciles de reemplazar.


jueves, 9 de enero de 2014

CAUTIVAS

Por Ana BCamponovo


Experto en el tema escribe novela para denunciar este drama, alimentado por la pobreza.

Lo que más le impresiona, dice, es 'la crueldad de la gente que busca enriquecerse con esto'.

El libro Cautivas (Editorial Plataforma), basado en hechos e historias reales, retrata la vida de las mujeres que vienen a España obligadas a ejercer la prostitución para pagar altísimas deudas y permanecen encerradas en clubes nocturnos, sin posibilidad de comunicación ni vías de escape.
Su autor, Miguel Pajares, conoce muy bien esa realidad: preside la Comisión Catalana de Ayuda al Refugiado (CCAR), y sus numerosos ensayos sobre inmigración, derechos humanos, asilo político y lucha contra el racismo lo condujeron a escribir su primera novela negra, donde narra la historia de Nevena Dimitrova, una mujer búlgara envuelta en una red de esclavitud sexual que opera en Barcelona y que es buscada por la policía por su presunta participación en el asesinato de la prostituta colombiana Yolanda Braun.

¿Por qué eligió la novela negra para incursionar en la ficción?

Es un género que acompaña la acción narrativa de crítica social, y yo quería decir las cosas que vengo afirmando en ensayos y artículos, pero desde una postura social. Por eso, quizás en mi novela hay más crítica que en otras del mismo género.

¿Por qué la trata de mujeres?

El tema lo había estudiado desde el punto de vista académico y antropológico, y creo que la sociedad lo maneja muy mal. La trata de mujeres es el tercer crimen en volumen de negocio en el mundo. Sin embargo, no se le dedican los mismos esfuerzos que a la lucha contra el narcotráfico. Por suerte, desde el año 2000, que se establecieron los protocolos de Naciones Unidas contra la trata de personas y el tráfico de inmigrantes, empiezan a verse legislaciones contra la trata. Aquí, en España, sigue siendo muy débil la legislación que hay. Tal vez tenga que ver con que las víctimas son mujeres extranjeras en situación de pobreza.

¿Cómo las convencen para viajar?
La oferta de trabajo es el camino más común. Les ofrecen algo que las ilusione y las seducen hasta convencerlas. Una vez que las han captado, les hacen creer que son delincuentes, que hacen parte de la misma red. A algunas les dicen que tienen una deuda y que dependen de ellos para poder escapar de la policía y volver a su país. Ellas siguen en el engaño creyéndose que también son delincuentes y por tanto no se atreven a ir a la policía. La deuda es un elemento clave en todo esto: ellos te dicen que les debes miles de euros, porque es lo que les ha costado traerlas y hasta que no paguen, las amenazan con que su familia puede sufrir daños.

Si hay tanta información al respecto, ¿por qué todavía hay mujeres que caen en estas redes?
La pobreza es un elemento clave. La pobreza, la falta de salidas, de perspectivas de futuro, lleva a que estas mujeres sean más fácilmente engañadas, que estén dispuestas a creerse cualquier cosa que les abra una ilusión. El segundo elemento son los pocos medios que se ponen para luchar contra las redes de trata de personas. En España han mejorado los protocolos de actuación de la policía cuando entran en un burdel para ver si hay víctimas de prostitución forzada, pero todavía dejan mucho que desear. Muchas de ellas son tratadas como inmigrantes en situación irregular y pasan a un Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE), como si fueran delincuentes.

Miguel Pajares

¿Quiere decir que no se les debería tratar como extranjeras sin papeles?
Exacto. Se les debería tratar como víctimas de una violación de derechos humanos, porque abordarlas desde la Ley de Extranjería es poco eficiente. Si alguna de ellas se decide a denunciar a los tratantes y la denuncia es lo suficientemente sólida como para seguir un trámite judicial, entonces el juez podría concederle permiso de residencia por causas humanitarias. En caso contrario, la denuncia quedaría en nada y ella podría ser expulsada por falta de papeles, pero queda expuesta a la violencia de los tratantes contra ella o contra su familia.

¿De qué manera se puede lograr una denuncia efectiva?
A la mujer que es detectada en las redadas de los burdeles se le da un mes de reflexión para denunciar. Es muy poco tiempo porque ella está agarrotada por el miedo. Las ONG dicen que es insuficiente, que cada caso puede necesitar un tiempo diferente para que la mujer acabe denunciando y, además, las denuncias son peligrosas porque los integrantes de las redes pueden hacer daño a sus familias. Lo que se critica aquí es que solo den protección que necesita si ella denuncia. Ella, de entrada, necesita protección. La justicia tendría que protegerla desde un principio.

¿Qué ha sido lo más difícil en su investigación sobre la trata de mujeres?
La crudeza y la crueldad de la gente que busca enriquecerse con este negocio. Por ejemplo, me sorprendió la dimensión que adquirió la trata de mujeres rusas en los años 90. En el momento en que cae el Muro y la economía empieza a quedar en manos de mafias, algunos se enriquecieron enormemente, pero la población se empobreció y lo que habían sido las juventudes comunistas se reorganizaron para captar cientos de miles de chicas por toda Rusia mediante concursos de belleza. Aquello sí era una estructura criminal fuerte. En los 90, en la Europa occidental, la creación de nuevos burdeles era enorme y el producto principal, por decirlo de esa manera tan cruda, eran mujeres rusas.

¿Cómo ha cambiado el mapa de este problema?
A principios del siglo XXI vinieron muchas mujeres latinoamericanas, sobre todo colombianas y ecuatorianas. Luego fueron llegando muchas de Europa del Este y África, especialmente de Nigeria. Es difícil establecer un mapa preciso porque este es un crimen globalizado.

¿Es diferente la prostitución de la trata de mujeres?
Por supuesto. En mi libro hablo de víctimas de trata, de prostitución forzada. No hablo de la prostitución en general, porque el debate sobre las mujeres que libremente ejercen la prostitución es otro. Yo hablo de mujeres secuestradas, engañadas, que ejercen la prostitución contra su voluntad. Esta es una actividad criminal enorme que mueve millones de euros.

¿Es un error hablar de mafias?
Sí, porque una mafia es una organización muy estructurada con una cabeza y unas inmensas ramificaciones que obligan obediencia y jerarquía. Este no es el caso. La trata de mujeres con fines de explotación sexual funciona mediante redes, mediante conexiones. En un país determinado se sabe que alguien compra mujeres y hay personas que se las llevan. Estos pueden ser incluso familiares o novios de las chicas. El vendedor recibe su dinero y ahí acaba su parte. El que la compra la lleva a otro país y se la vende a otro que tiene un burdel o que sabe a quién vendérsela. Claro que también hay crimen organizado muy estructurado como en Rusia, Japón, Bulgaria, China, pero en la mayoría de los países de Europa del Este hablamos de redes.
Víctimas sin identificar
En Europa hay 800.000 víctimas; de ellas, 270.000 son explotadas sexualmente. De acuerdo con Naciones Unidas, solo una de cada 30 víctimas es realmente identificada. 

En España puede haber más de 48.000 en esta situación, “y por lo tanto, sin apoyo para salir de esas redes y acceder a medidas de protección”, según la ONG Proyecto Esperanza Adoratrices.

Los matrimonios serviles, otra forma de trata
Los esposos prostituyen o venden por día a sus mujeres a amigos o redes criminales
A partir de su tesis doctoral, ‘Trata de mujeres: propuestas de intervención desde las mujeres que la han vivido’, la psicóloga social Helga Flamtermesky conoció víctimas de la trata en sus diferentes modalidades en Colombia, Estados Unidos, Filipinas y España. Esta experiencia y la necesidad que ellas sintieron de narrar sus historias para prevenir el delito motivaron la creación de mujerfrontera.org, una web participativa de la que salió una guía práctica, traducida a diferentes idiomas. Gracias a este trabajo, Flamtermesky ha detectado que muchas mujeres colombianas en España sufren matrimonios serviles, pero no pueden contarlo por el miedo que las paraliza y tampoco encuentran apoyo en las autoridades porque es difícil demostrar su denuncia. “Son profesionales de clase media-alta que se casan con españoles o europeos y una vez aquí, sufren violencia en diferentes formas y son prostituidas por sus esposos”, explica la doctora.
Ella recomienda que la familia “se involucre muchísimo más en el seguimiento de lo que vive la mujer después de que se casa, que la acompañen y que hagan caso ante cualquier intuición de que ella no lo está pasando muy bien”.
Igualmente, sugiere a las mujeres que construyan su propia red de amigos y conocidos antes de viajar a Europa para “que se vayan abriendo camino socialmente antes de casarse”.

ZULMA SIERRA, 5 de enero 2014